Tres niveles de escucha en la comunicación:

  • La escucha aparente.

Cuando estamos frente a otra persona que nos habla y nuestra cabeza está ocupada en nuestras propias cavilaciones, pensando quizás lo que vamos a decirle cuando tengamos la ocasión de aprovechar alguno de sus silencios.

Esta forma de escuchar nos viene de manera automática. Estamos muy habituados a utilizarla.

Es inadecuada si queremos crear un ambiente de confianza, nos dificulta el estar presentes y entender la comunicación de la otra persona.

Suele ser bastante incómoda cuando es nuestro turno de respuesta y nos damos cuenta de que no sabemos a qué debemos responder.

Llegados a este punto sería más saludable para la comunicación, pedir disculpas y darnos una segunda oportunidad porque hagamos lo que hagamos para intentar salir del paso, ten por seguro que el radar del sistema límbico de la otra persona se habrá dado cuenta y si estamos en medio de una negociación seguramente no confiará en nosotros.

Si estamos hablando con un amigo, conocido o pareja, habremos abonado el campo para una discusión o distanciamiento.